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El Guardián de las Cosechas

Posted by Qfwfq en 28 marzo 2009

Nota: Este artículo apareció publicado como una colaboración en Astrobloguers, un blog realizado por aficionados dentro de las actividades del Nodo Español del Año Internacional de la Astronomía.

messierSi hay un astrónomo popular entre los aficionados a la observación del cielo nocturno, ese es Charles Messier (1730-1817). Francés de adopción, nació en un ducado por aquel entonces independiente en lo que hoy es la Lorena Francesa. Tuvo una formación enfocada a las finanzas y los negocios, algo similar a un contable, y por ese motivo tardó mucho en ser reconocido por los astrónomos de la Real Academia.

A la edad de 21 años consiguió una plaza como asistente en el nuevo Observatorio Naval de París, a donde se trasladó en 1751. El Observatorio Naval era mucho más modesto que el prestigioso Observatorio Real de París. Su formación fue dirigida allí por Deslile, y por el asistente de este, Libour. Su trabajo consistía en hacer copias a mano de mapas y reportes de observación.

Deslile tenía contacto con Newton y Halley. Siguiendo los cálculos de este último, se preparó para la reaparición predicha del cometa que más tarde llevaría su nombre en 1758. A partir de los cálculos de Deslile que predecían el paso por el perihelio en abril de 1759, Messier dibujó un mapa del paso del cometa sobre el fondo de estrellas y recibió órdenes de comenzar su búsqueda en verano de 1758. Fue su primer trabajo astronómico de importancia.

Messier consiguió recuperar el cometa el 21 de enero de 1759, pero no fue el primero en hacerlo. La órbita calculada por Deslile estaba bastante alejada de la real, y este, orgulloso, razonó que el cometa encontrado por Messier era “otra cosa”. Por ese motivo no pudo publicar sus observaciones hasta pasados tres meses, en los que ya era evidente el error de Deslile. Esta demora levantó sospechas entre los astrónomos del Observatorio Real, que nunca le reconocieron el descubrimiento independiente del cometa.

El descubrimiento de nuevos cometas fue la gran pasión de Messier. Fue el primer “cazador de cometas” de la historia, con un equipo modesto, pero con una gran pasión y meticulosidad en sus estudios. Introdujo el telescopio como instrumento de búsqueda de nuevos cometas; antes de él los cometas se descubrían a ojo desnudo. Observó un total de 44 cometas, descubriendo por si mismo 21 de ellos. Los seguía observando por largos periodos, anotando sus distintas posiciones, con lo que posteriormente se pudieron calcular sus órbitas.

Messier fue un observador ajeno a estudios teóricos. Su gran complemento fue su amigo Saron, que desarrolló los cálculos matemáticos que permitían a Messier recuperar un cometa tras una temporada sin observarlo.

El reconocimiento a su labor le llegó pronto desde fuera, siendo nombrado miembro de las academias de ciencias inglesa y alemana en 1764. Sin embargo, en Francia no fue tenido en tanta consideración. Quizás por el personal reconocimiento de su labor por el rey, fue admitido al fin en la Academia Francesa de Ciencias en 1770. En 1771 heredó el cargo de su maestro Delisle como Astrónomo de la Marina.

En 1771 también completó la primera versión de su Catálogo con 45 objetos nebulosos. Messier no le daba demasiada importancia a esta obra, considerándola un simple subproducto de sus verdaderas investigaciones. La segunda edición vio la luz en 1780, ampliada a 68 objetos. La tercera edición llegó un año después, ampliando la lista a 103 objetos, gracias al impulso de su nuevo amigo, Pierre Méchain (1744 – 1804). Esta fue la última edición del Catálogo, a pesar de que Méchain hizo muchos más descubrimientos con posterioridad.

uranoEn 1781 William Herschel descubrió Urano, y consultó a Messier sobre la posibilidad de que se tratase de un nuevo cometa. Las precisas observaciones de este y los cálculos obtenidos a partir de ellas por Saron lo confirmaron como un nuevo planeta.

En los años que siguieron a la Revolución Francesa su posición, como la de tantos otros, se vio comprometida. En 1793 todas las academias fueron disueltas. En 1794 su amigo Saron murió en la guillotina. En 1795 se fundó en París el Bureau des Longitudes, del que en un principio no formaba parte Messier, que entró al año siguiente sustituyendo a Cassini.

Fue condecorado con la Legión de Honor por Napoleón en 1808. Por esas fechas su vista ya había empeorado bastante, y ya no era capaz de leer o escribir. En 1812 sufrió una parálisis lateral. Murió con 87 años, el 11 de abril de 1817.

bode_tarandus_custosLa labor de gran descubridor de cometas de Messier le valió el reconocimiento en vida de su colega Jerôme de Lalande en 1775, al crear este en su honor la constelación de Custos Messium, el Guardián de las Cosechas, en reconocimiento a su constante patrullar por la bóveda celeste. Fue rápidamente recogida en las nuevas cartas celestes de impresión francesa, donde aparecía con su nombre en francés: le Messier. También Bode la incluyó en los atlas prusianos, junto con otras dos constelaciones invención de Lalande, y las suyas de cosecha propia. Todas estas constelaciones cayeron en desuso apenas 80 años después.

La constelación del Guardián de las Cosechas ocupaba un espacio situado en lo que ahora son zonas del norte de Cefeo, Casiopea, y la Jirafa. Sus estrellas eran muy débiles, siendo la más brillante de ellas 40 Cas, y no contenía ningún objeto de su Catálogo.

Es precisamente por ese Catálogo por el que hoy en día recordamos a Charles Messier, a pesar de que él mismo y sus contemporáneos siempre lo consideraron como una obra secundaria de su labor de descubrimiento y seguimiento de cometas.

El trabajo del catálogo fue desarrollado en distintas etapas y ampliaciones. Su última edición llegaba hasta los 103 objetos. El resto de objetos del Catálogo, hasta el 109, fueron siendo añadidos manuscritos por Messier sobre su propia copia impresa. Sin embargo, nunca hubo una nueva edición; muy pronto se vio ampliamente superado por el catálogo de 2000 objetos de William Herschel, que contaba con telescopios de calidad muy superior a la de los de Messier.

Quizás sea por la poca calidad de los telescopios de Messier, junto con que realizase todas sus observaciones desde el observatorio de París, lo que hiciese que las entradas de su catálogo gocen hoy en día de tanta popularidad. Son objetos brillantes, extensos y fáciles de localizar, y están todos al alcance de cualquier observador del Hemisferio Norte.

El Catálogo Messier fue publicado con algunas erratas o errores de cálculo. No fue hasta mediados del Siglo XX que fueron recuperados los objetos perdidos del mismo, en concreto M47, M48 y M91. Aún hoy en día se mantiene la polémica sobre si M102 es una entrada duplicada de M101, o se refiere a la galaxia NGC 5866 en el Dragón, anotada con un error de 5º exactos en su ascensión recta.

M110 fue añadido también en el siglo XX, pues aunque Messier la había observado y dibujado junto con M31 y M32 el 10 de agosto de 1773, por algún extraño motivo no la había incluido en su catálogo.

Observar los 110 (o 109) objetos del Catálogo puede ser una reconfortante labor de varios años de observación, aunque con mucha voluntad y algo de suerte, se puede intentar ver todos en una sola noche muy especial, la Maratón Messier.

En los años 70 del pasado siglo, algunos aficionados norteamericanos repararon en que no había ningún objeto del Catálogo Messier entre los 320º y los 30º de longitud sobre la Eclíptica, un hueco de 70º que permitiría, en una noche sin Luna de marzo lo más próxima posible al equinoccio o pocos días después, ver los 110 objetos del Catálogo en una sola sesión. Cualquier otra noche del año los observadores del Hemisferio Norte pueden llegar a ver hasta 95 de ellos.

Esto es válido dependiendo de la latitud del observador; para llegar a ver los 110 objetos, es preciso estar entre los +10º y +35º de latitud, ya que en esa zona la duración del crepúsculo es menor, y los objetos más críticos de la lista alcanzan mayor altura.

Para el resto de los observadores del norte, es imposible llegar a completarlo. Hasta los +50º de latitud, se trata de una carrera contra el amanecer en la que M30 sale cuando el cielo se ha llenado ya de claridad, y en la que hay que observar a M69, M70, M54, M72, M73, M2 y M75 nada más comiencen a asomar sobre el horizonte oeste. Por encima de esa latitud, la mañana va ganando tiempo a estos objetos y no son visibles.

Los observadores del Hemisferio Sur no tienen posibilidad de seguir este evento. A fin de cuentas, Messier hizo todas sus observaciones desde la ciudad de París, y el cielo del sur era un completo desconocido para él.

Si se consiguen observar todos, excepto el esquivo M30, sirva de coartada que se observó M102, que no está en el Catálogo Messier oficial, con lo que el numero total de objetos observados es el mismo.

Anímate e inténtalo, no hay una oportunidad mejor hasta el 2014. Y si el reto te parece pequeño, puedes intentar hacer el M³, que consiste en hacer la Maratón Messier, pero sin lista previa de objetos ni cartas de localización.

Una respuesta to “El Guardián de las Cosechas”

  1. Pocohabilis said

    Muy interesante la biografía de Messier, gracias por obsequiarnos con ella y de esta manera poder conocer algo más de alguien tan nombrado entre nosotros cada día.

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